El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió un comunicado oficial, en el que expresó su profunda preocupación ante la comunidad internacional debido a un derrame de hidrocarburos originado en aguas de la República de Trinidad y Tobago, el cual ya afecta la soberanía ambiental del territorio venezolano.
El canciller de la República, Yván Gil, difundió el documento a través de sus canales oficiales, detallando que la mancha de crudo ha alcanzado ecosistemas estratégicos en el Golfo de Paria. Las zonas más comprometidas hasta el momento pertenecen a las costas de los estados: Sucre y Delta Amacuro.
Informes preliminares levantados por las autoridades venezolanas confirman que el incidente ha generado impactos negativos en áreas marinas y costas de alta sensibilidad ecológica. El Ejecutivo nacional subrayó que no solo se trata de una emergencia ambiental que pone en riesgo la biodiversidad local, sino que también afecta directamente el sustento y la salud de las comunidades costeras que dependen de estos espacios.
A través del pronunciamiento, Venezuela busca establecer los mecanismos de coordinación necesarios para contener la propagación del hidrocarburo y evaluar las responsabilidades correspondientes.
El Gobierno Bolivariano se mantiene en monitoreo constante de la situación para mitigar los daños en el patrimonio natural de la nación y garantizar la protección de sus ciudadanos en la fachada atlántica.

Con información de la Cancillería