En un acto cargado de simbolismo patriótico y fuerza popular, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, sentenció este miércoles que la Gran Peregrinación Nacional por una «Venezuela sin sanciones y en paz» no es solo un recorrido, sino un compromiso inquebrantable que solo concluirá con la plena estabilidad y soberanía económica de la nación.
Desde el suelo anzoatiguense, donde fue recibida por las estructuras de base de la Comuna «Emperatriz Guzmán», la mandataria envió un mensaje contundente a quienes mantienen agresiones financieras contra el país.
Una proclama de dignidad
Rodríguez fue enfática al definir la postura del Gobierno Bolivariano y el pueblo trabajador frente a las presiones externas.
«Aquí no hay entrega. Aquí no hay capitulación. Aquí no hay rendición. Aquí hay batalla, hay lucha, hay determinación y hay lealtad a Venezuela», proclamó con firmeza.
La Presidenta (E) instó a los asistentes a mantenerse en despliegue constante como «peregrinos y peregrinas por la paz», defendiendo la tranquilidad nacional y construyendo, desde cada territorio, la arquitectura de una economía que no dependa de tutelajes extranjeros.
En el marco de la segunda fase de la campaña nacional, la Jefa de Estado encargada destacó que la principal herramienta de resistencia no es solo técnica, sino espiritual. Subrayó que las riquezas materiales del país encuentran su verdadero valor en la identidad cultural del venezolano, la cual calificó como el motor fundamental para trascender las dificultades impuestas por las medidas coercitivas unilaterales.
«La batalla se libra con determinación», reafirmó Rodríguez, concluyendo que la unión entre la capacidad productiva de las comunas y la conciencia histórica del pueblo es lo que garantiza que Venezuela siga transitando el camino de la paz con independencia definitiva.
Con información de Prensa Presidencial