Después de dos años sin bailarle al Santísimo Sacramento por la pandemia, este jueves los Diablos Danzantes de Yare retomaron la festividad y celebraron con tambor, misa, procesión y maracas el día de Corpus Christi.

Desde Yare, en la iglesia del pueblo, municipio Simón Bolívar, el promesero Alexis Azuaje expresó que este es un día donde le rinden tributo a la sangre de Cristo y a la Santísima Trinidad.

«Los cofrades, los promeseros, estamos rindiéndole culto a nuestro Dios Todopoderoso, hoy es el día de la Sangre de Cristo, del Cuerpo de Cristo. Ser promesero significa que pagas una promesa al Santísimo por un milagro recibido», explicó.

Un promesero, comentó, se forma desde el hogar, desde la familia. «Mi abuelo era promesero, era de la Cofradía de los Diablos de Yare y danzaba conmigo en sus brazos cuando yo era bebé. Yo tenía una enfermedad grave y la superé y desde entonces pagó promesa», destacó.

Sobre la festividad de los Diablos, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, dijo que los que bailan ante el altísimo con la máscara de diablo son los que prometieron dar gracias por un favor concedido o porque piden al Santísimo sanación.

Señaló que las mujeres no danzan ni portan máscaras porque su responsabilidad es arrear a los Diablos, verificar que lo hagan bien y se comporten como debe ser, por eso llevan un látigo en la mano.

Además, indicó que no todos danzan, sino que hay cofrades que ponen altares en sus casas y otros pagando promesas de civil, sin vestirse de rojo ni portar maracas y máscaras.

Pedro Corredor, también promesero de los Diablos de Yare, señaló que el requisito primordial para ser integrante de la Cofradía es la fe, la creencia en Dios por encima de todas las cosas.

Prensa Gobernación de Miranda