Con la participación de cofradías, cultores, investigadores y feligreses, se realizó la validación comunitaria de la ficha de registro etnográfico de la Semana Santa de Charallave, municipio Cristóbal Rojas en Miranda, una tradición profundamente arraigada y que representa un paso clave en el proceso de documentación y salvaguardia de esta manifestación de fe que durante décadas ha congregado a generaciones de devotos en los Valles del Tuy.
La jornada fue acompañada por la secretaria de Patrimonio Cultural Inmaterial, Mariam Martínez, junto a la Red del Patrimonio Inmaterial y Diversidad Cultural de la entidad, como parte de un proceso de investigación y trabajo conjunto que se ha desarrollado durante más de tres años con los portadores de la tradición.
“La validación comunitaria es fundamental porque permite que sean los propios portadores de la tradición quienes revisen, aporten y respalden el registro de su memoria cultural. En Miranda ya contamos con la Semana Santa de Tacarigua y la de Guatire como patrimonio cultural inmaterial reconocido, y actualmente avanzamos en este proceso con la Semana Santa de Charallave y otras expresiones que forman parte de la identidad espiritual y cultural de nuestro pueblo”, expresó.
Un proceso construido junto a la comunidad
Durante la actividad, realizada en el salón Historia de la Salvación de la parroquia Santa Rosa de Lima, los participantes revisaron colectivamente los contenidos del documento etnográfico, que recoge el origen, la organización y los elementos simbólicos que conforman la celebración de la Semana Mayor en Charallave.
El análisis permitió profundizar en aspectos como los rituales previos y las actividades litúrgicas, la participación de las distintas cofradías y sociedades religiosas, así como los testimonios orales de cultores y pioneros que han dedicado décadas a preservar esta expresión de religiosidad popular.
Fe, memoria y compromiso cultural
La jornada contó con la presencia de representantes de las distintas organizaciones que participan en la Semana Santa local, entre ellas las cofradías parroquiales, la Banda Sacra Don Eulogio Serrano, así como agrupaciones tradicionales vinculadas a las procesiones y actos litúrgicos.
Michelle González, coordinadora del apostolado de cofradías de la parroquia Santa Rosa de Lima, destacó la importancia del trabajo conjunto para consolidar este proceso de reconocimiento cultural.
“Durante años hemos trabajado con dedicación para preservar esta tradición. Hoy revisamos colectivamente la ficha etnográfica que recoge la historia y el servicio de nuestras cofradías. Es un paso muy significativo para que esta manifestación de fe quede registrada y protegida para las futuras generaciones”, señaló.
Por su parte, Edgar Ríos, miembro de la cofradía de Jesús Nazareno y con más de dos décadas participando en las celebraciones de la Semana Mayor, resaltó el valor histórico del proceso.
“La Semana Santa de nuestro pueblo está llena de devoción y entrega. Para quienes llevamos años sirviendo en estas celebraciones, es gratificante saber que esta historia se está documentando para que permanezca en el tiempo”, afirmó.
Patrimonio vivo de los Valles del Tuy
La ficha etnográfica recoge aspectos esenciales de la tradición, desde los preparativos previos a la Semana Mayor hasta la organización de las procesiones, el ornato de las imágenes religiosas, la participación de los cargadores y el papel de las cofradías en la preservación de esta práctica cultural.
Estos elementos reflejan no solo una expresión de religiosidad popular, sino también un patrimonio vivo construido a partir de la transmisión generacional, la oralidad y la participación activa de la comunidad.
Este proceso de registro forma parte de las políticas de salvaguardia cultural que se desarrollan en el estado Miranda para documentar, proteger y visibilizar las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial, reconociendo a los portadores de saberes como protagonistas de la memoria colectiva.
Prensa Gobernación de Miranda