Durante un encuentro que reunió a diversas fuerzas políticas del estado Miranda, el gobernador de la entidad, Elio Serrano Carpio, encabezó este miércoles la consulta pública de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática.
Al debate se sumaron diputados de la Asamblea Nacional, legisladores regionales, alcaldes y alcaldesas de distintas tendencias políticas para robustecer el instrumento legal.
El mandatario regional enfatizó que esta iniciativa no es un gesto de debilidad, sino una herramienta constitucional para alcanzar la paz, considerando que es una necesidad histórica para superar los ciclos de confrontación que han afectado al país.
“Estamos aquí como responsables del destino de un pueblo. Cuando el futuro está en juego, la política deja de ser competencia y se convierte en responsabilidad moral. La política debe elevarse para conducir procesos de reconciliación”, afirmó Serrano.
El gobernador subrayó que la Constitución define a Venezuela como un Estado de justicia, donde el pluralismo no es una concesión, sino una esencia.
Recalcó que la reconciliación no significa impunidad, aclarando que delitos contra la vida, la humanidad o la soberanía no pueden ser objeto de amnistía, pues la paz debe descansar sobre la base del derecho.
Durante su intervención, recordó los episodios de violencia política de años anteriores, subrayando que la ley busca evitar que el odio sea una herramienta de acción partidista, aunque aclaró que los delitos contra la vida y la soberanía no pueden ser analizados.
Serrano Carpio hizo un llamado a rechazar el odio como herramienta política, recordando los eventos de violencia desde el año 2013 que dejaron víctimas en la entidad. Aseguró que el objetivo es heredar a las nuevas generaciones una nación donde nadie sea perseguido por su pensamiento y donde la diversidad sea vista como una fortaleza democrática.
El líder regional destacó que esta iniciativa, impulsada desde el Legislativo nacional, representa la capacidad de los venezolanos para resolver diferencias con soberanía. «Reconciliar no es sustituir la justicia, es armonizar la convivencia para que el debate sea un ejercicio de paz y no un motivo de ruptura social», concluyó.
El debate contó con la participación de la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, América Pérez, quien calificó la ley como un ejercicio de «rectificación espiritual y política». Asimismo, estuvieron presentes alcaldes de la oposición como Gustavo Duque (Chacao) y Darwin González (Baruta).
Duque instó a que el proceso sea una reconciliación verdadera que escuche a las víctimas, al tiempo que abogó por una reconciliación verdadera que reconozca los errores de todas las partes y evite el radicalismo que impide avanzar.
Mientras que González apuntó que esta ley podría marcar el «nuevo pacto social de los venezolanos» y solicitó que se escuche a todos los sectores, incluidos los familiares de los detenidos y gremios profesionales. Propuso que este sea el inicio de un «nuevo pacto social» que incluya a gremios como el Colegio de Periodistas, abogando por el fin de la censura.
El foro concluyó con el compromiso de procesar todas las propuestas a través de canales digitales y mesas de trabajo.
Prensa Gobernación de Miranda