Con el repicar de panderetas y el estallido de alegría de cientos de fieles, la población de Ocumare del Tuy celebró este domingo la procesión de Jesús Resucitado.
La jornada inició en la Basílica Nuestra Señora de Coromoto con la tradicional misa de bendición del agua, símbolo de renovación y vida para los católicos.
El presbítero Juan Mijares, párroco de la iglesia, instó a los presentes a mantener viva la esperanza. Durante la homilía, el sacerdote expresó: «Hoy la luz vence a las tinieblas. Esta bendición del agua representa nuestra purificación y el compromiso de caminar como hombres y mujeres nuevos, dejando atrás el egoísmo para vivir en la caridad cristiana».
Tras la eucaristía, la imagen de Cristo Resucitado recorrió el casco central. La caminata q6partio desde la Basílica destacó por la participación de niños que, con globos y pitos, lideraron el anuncio pascual.
La seguridad ciudadana acompañó el trayecto, que culminó sin contratiempos entre cánticos y oraciones de agradecimiento.
Prensa Gobernación de Miranda