La feligresía del municipio Tomás Lander renovó este Lunes Santo su devoción a Jesús Atado a la Columna, una tradición que suma 85 años de procesiones y que este año centró sus oraciones en la intercesión por los privados de libertad.

La jornada comenzó a las 7:00 de la mañana con una eucaristía en la capilla Nuestra Señora de Guadalupe, en el sector Pampero, oficiada por el presbítero Juan Mijares.

Tras la misa, los devotos cumplieron con el tradicional traslado de la imagen bicentenaria hasta la Basílica Nuestra Señora de la Coromoto, en el casco central de Ocumare.

El historiador Tito Armando Pérez explicó que esta advocación representa la flagelación de Cristo. La comunidad asocia este momento de la Pasión con el sufrimiento de quienes se encuentran en cautiverio, por lo que la procesión nocturna incluyó plegarias especiales por la paz y la liberación de los detenidos.

El resguardo de la pieza, que data de dos siglos, es una tarea de fe compartida.

Juan Carlos Machillanda, responsable de la imagen desde hace 18 años, destacó que gracias al trabajo de colaboradores como Bernardo Seijas y Beatriz Hernández, la figura luce restaurada.

El operativo contó con el apoyo de los Cuadrantes de Paz, la Guardia del Pueblo y la logística de la alcaldía para garantizar el orden público durante el recorrido.

Prensa Gobernación de Miranda