23/9/26.- La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó este miércoles 23 de septiembre ante la 81.ª sesión de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, el proceso de transformación y renacimiento en la nación.

«Me complace anunciar que Venezuela ha iniciado un proceso de transformación democrática para su Renacer. Un proceso ordenado, institucional y verificable, para construir un país más libre para todos, más próspero y más reconciliado consigo mismo», declaró la mandataria.

Rodríguez detalló los dos pilares de ese proceso, el primero es una reforma jurídica ordenada, que busca fortalecer el funcionamiento del Estado y brindar seguridad jurídica tanto a los inversionistas como a los ciudadanos.

El segundo pilar es la apertura política plena a todos los sectores democráticos que  garantizará condiciones reales de participación para todas las fuerzas políticas del país, explicó. 

«Quiero decirlo muy claro, en Venezuela habrá elecciones. Ya hemos iniciado un diálogo político con sectores de la oposición que conduzca a un proceso en igualdad de condiciones para todos», enfatizó.

Una nueva etapa de convivencia

La mandataria venezolana llamó a la paz y la unión como única senda para el crecimiento y la estabilidad democrática. «Debemos abandonar el camino que permitió que el extremismo y la intolerancia se impusieran sobre la convivencia democrática y pacífica. Se trata de construir un país donde nadie tenga que ganar desconociendo al otro, porque todos —especialmente los jóvenes que apenas empiezan su socialización política— somos Venezuela», añadió.

Rechazo a la guerra y solidaridad con los pueblos

En su alocución ante la ONU, Rodríguez reafirmó el apego de Venezuela por la paz y su rechazo a la violencia.

«Venezuela, que hoy sabe lo que es levantar a sus hijos de entre los escombros, extiende su solidaridad más profunda a todos los pueblos que sufren la guerra. La paz , una paz justa, duradera, con dignidad para todas las partes, no es una aspiración ingenua, sino la única salida verdaderamente humana».

Desarrollo inclusivo y fin de las sanciones

La mandataria abogó en la ONU por el desarrollo inclusivo con justicia social para mitigar la pobreza y aliviar el sufrimiento de cientos de millones de personas concentradas principalmente en el Sur Global.

En esa línea, reiteró su llamado al fin de las medidas coercitivas unilaterales, mal llamadas «sanciones», que socavan las libertades económicas, financieras y retardan el desarrollo humano.

Rodríguez también mencionó los esfuerzos para dirimir diferencias a través del diálogo y abonar caminos para el relacionamiento energético, la promoción de la seguridad, la lucha contra el crimen transnacional y la cooperación económica.

Un compromiso con el pueblo

La presidenta cerró su intervención con un mensaje directo a los venezolanos. «A mi pueblo le digo: este no es el final de un discurso, es el comienzo de un compromiso», expresó.

Y a los jóvenes que emigraron: «Les digo que vale la pena creer de nuevo. Este es el momento de construir el país al que muchos quieran regresar, y no solamente aquel del que muchos quisieron huir».

Con este discurso, Venezuela presentó ante la comunidad internacional su apuesta por una transición basada en el diálogo, la inclusión y la soberanía, en un contexto marcado por el llamado al fin de las medidas coercitivas y la búsqueda de un desarrollo con justicia social.