En el Campamento Transitorio CEI El Libertador del municipio Chacao en Miranda, la cultura no llega de paso, regresa, reconoce rostros, retoma vínculos y abre nuevas oportunidades para compartir, a través de la Ruta de la Esperanza, con actividades dirigidas a niños, niñas, jóvenes y adultos mayores que permanecen en este espacio de atención.

La jornada dejó a un lado la rutina cotidiana para dar paso a los juegos tradicionales, las dinámicas de expresión y los ejercicios grupales. Más que ocupar el tiempo, la programación buscó generar momentos de tranquilidad, participación y encuentro entre las familias.

Ese regreso periódico constituye una de las principales características de la Ruta de la Esperanza. Los equipos de la Secretaría de Cultura visitan de manera continua los campamentos transitorios de Miranda, lo que permite mantener el contacto con las personas atendidas y ajustar las actividades a las necesidades de cada comunidad.

La subsecretaria de Cultura de la Gobernación de Miranda, Dagsy Rodríguez, aseguró que la continuidad permite construir confianza y acompañar de una manera más cercana a quienes permanecen en estos espacios. “Cada vez que regresamos encontramos nuevas formas de comunicarnos y compartir. La cultura nos permite acompañar sin invadir, escuchar y crear espacios donde los niños, las niñas y sus familias puedan sentirse más tranquilos. Por eso la Ruta de la Esperanza no se limita a una jornada: vuelve, permanece y sigue caminando junto a la gente”, expresó.

Durante el encuentro, los participantes se incorporaron a propuestas adaptadas a diferentes edades, con énfasis en la creatividad, la cooperación y el disfrute colectivo. Las actividades expresivas también ofrecieron a los más pequeños una vía para comunicar emociones y relacionarse con su entorno mediante el arte y el juego.

Promotores e instructores culturales continuarán recorriendo el eje metropolitano y otros municipios de la entidad como parte de una agenda sostenida de atención. Iniciativa, respaldada por la gestión del gobernador Elio Serrano, que incorpora la cultura a la vida diaria de los campamentos transitorios como una herramienta para cuidar, reunir y fortalecer a las comunidades.

Prensa Gobernación de Miranda