En el marco de la conmemoración por el 243° aniversario del natalicio del Libertador Simón Bolívar, los 203 años de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y el Día de la Armada, la presidenta de la República, Delcy Rodríguez, encabezó este viernes el acto de ascensos de generales, almirantes y oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), desde donde realizó un llamado a la unidad del país y comunicó trascendentales decisiones en materia diplomática.
Al rememorar la gesta del padre de la Patria nacida en la cuna caraqueña de San Jacinto, la Mandataria destacó la capacidad histórica del Libertador para transformar la adversidad en victorias. «Yo, desde esa perspectiva de lo que fue el niño Simón, el joven Simón en el Monte Sacro, el Libertador Simón Bolívar, de cómo supo aglutinar fuerzas para defender a Venezuela, convoco a la unión nacional, convoco a la unión política para la estabilidad, para la paz», ratificó, enfatizando además que en los tiempos actuales «no puede haber cabida a un proyecto antinacional que vaya contra los intereses del pueblo».
Reconocimiento al mérito militar
Durante la ceremonia institucional, la Jefa de Estado encargada resaltó la rigurosidad en el proceso de promociones que benefició a más de 19 mil efectivos militares en todo el país.
Rodríguez precisó que cada insignia colocada a los oficiales generales y almirantes, así como a los primeros lugares en orden de mérito de la promoción 1993, responde a una revisión exhaustiva de su desempeño, disciplina y lealtad.
«No es un ascenso protocolar, es un reconocimiento al mérito, pero es también una invitación a no desmayar, a seguir trabajando incansablemente por el pueblo de Venezuela», aseveró, recordando a los promovidos que el «sol de Carabobo» que llevan sobre sus hombros debe guiar su vocación de servicio.
En el ámbito internacional, la presidenta encargada resaltó dos importantes decisiones de política exterior comunicadas previamente por la Cancillería de la República. Se formalizó la reanudación paulatina de las relaciones consulares con la República del Perú, orientada a la atención de las comunidades de ambas naciones.
Anunció formalmente la retirada de Venezuela de la Corte Penal Internacional (CPI). La Mandataria argumentó que, a pesar de que el país fue pionero en firmar el instrumento fundacional, la institución ha acumulado un historial utilizado para «agredir al Sur Global».
Rodríguez reafirmó la vigencia de la «diplomacia bolivariana de paz» sustentada en el respeto al derecho internacional y en la construcción de un nuevo orden mundial multicéntrico, cerrando su intervención con un llamado a la sociedad venezolana a sumarse a los valores del respeto, la solidaridad y el amor familiar.
Con información de Prensa Presidencial