Una jornada de solidaridad, recreación y atención comunitaria reunió a emprendedores, cultores, patrimonios, voluntarios e instituciones en el Campamento Transitorio Rosendo Castillo, ubicado en Trapichito, municipio Plaza, donde niños, jóvenes y adultos disfrutaron de actividades especialmente organizadas en vísperas del Día del Niño.
La iniciativa, articulada por la Secretaría de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Gobernación de Miranda como parte de La Ruta de la Esperanza, permitió convertir el espacio de atención en un lugar de encuentro para el esparcimiento, la creatividad y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios, gracias al trabajo conjunto entre la Red de Cultoras de Guatire, emprendedores locales y organizaciones sociales.
La secretaria de Patrimonio Cultural Inmaterial de Miranda, Mariam Martínez, destacó que cada actividad desarrollada en los campamentos transitorios busca preservar el bienestar emocional de las familias mediante el poder transformador de la cultura y la participación ciudadana.
«La cultura también abraza, acompaña y reconstruye. Cuando un niño vuelve a sonreír, cuando una familia comparte un momento de alegría en medio de las circunstancias, estamos fortaleciendo el tejido social y demostrando que el patrimonio vive en la solidaridad de nuestra gente. Esa es la esencia de La Ruta de la Esperanza que impulsa el gobernador Elio Serrano junto a la Secretaría para el Buen Vivir y Protección Social», expresó Martínez.
Comunidad emprendedora se unió para regalar un día diferente
La celebración contó con la participación de los emprendimientos como la Guardería y Tareas Dirigidas Edén, Soy El Mago, Agencia de Festejos ZuandSu y Celipos3, todos provenientes de la urbanización Alto Grande de Guatire, quienes unieron esfuerzos para ofrecer espectáculos de magia, pintacaritas, colchones inflables, juguetes, cotufas, ponquesitos, perros calientes y diversas actividades recreativas para la infancia.
La directora del espacio de cuidado infantil Edén, Rosmely Díaz, explicó que la jornada nació de la iniciativa de un grupo de emprendedores y vecinos que decidieron aportar su talento y recursos para celebrar con los niños y niñas del campamento.
«Nos unimos varios emprendedores de Alto Grande porque queríamos regalarles un día especial a estos niños. Cada quien aportó desde lo que sabe hacer: hubo magia, juegos, comida, juguetes y mucha alegría. Lo más bonito fue demostrar que cuando la comunidad trabaja unida siempre es posible brindar esperanza y hacer sonreír a quienes más lo necesitan», afirmó Díaz.
Patrimonio, cultura y atención social caminaron juntos
Como parte de la programación, la Secretaría de Patrimonio Cultural Inmaterial organizó una jornada gratuita de barbería que permitió atender a niños, jóvenes y adultos. Los más pequeños aprovecharon la oportunidad para elegir colores llamativos en sus peinados inspirados en algunos de sus personajes favoritos.
La voluntaria Yuli Giuliani, quien coordinó la jornada de barbería, aseguró que pequeños gestos pueden generar un impacto significativo en el ánimo de las personas. «Ver la emoción de los niños al escoger su nuevo corte o el color para su cabello nos recordó que la atención también pasa por hacerlos sentir especiales. Hoy todos salieron con una sonrisa y eso es lo más valioso de esta jornada”.
De igual forma, la Red de Cultoras Gastronómicas de Guatire compartió golosinas y dulces tradicionales elaborados artesanalmente por las abuelas cultoras, reafirmando el valor de la gastronomía como expresión viva del patrimonio cultural mirandino y como un gesto de afecto hacia las familias presentes.
La solidaridad fortalece el trabajo comunitario
El concejal Anderson Arias, responsable del Campamento Transitorio Rosendo Castillo, resaltó la articulación alcanzada entre instituciones, voluntarios y emprendedores para hacer posible la actividad. «Aquí quedó demostrado que cuando las instituciones y la comunidad trabajan de manera articulada, se construyen espacios donde prevalecen la solidaridad, la convivencia y el acompañamiento permanente para las familias atendidas.»
Con iniciativas como esta, el gobernador, Elio Serrano, continúa fortaleciendo La Ruta de la Esperanza, promoviendo acciones donde la cultura, el emprendimiento y la organización comunitaria se convierten en herramientas para acompañar a las familias vulnerables y generar espacios de bienestar, recreación y encuentro en los campamentos transitorios del estado.
Prensa Gobernación de Miranda