El municipio Simón Bolívar (San Francisco de Yare) se encuentra de luto tras el fallecimiento de Juana Milagros Ginéz, quien ejerció como tercera capataz de la Cofradía de los Diablos Danzantes de San Francisco de Yare.

«Juanita», como era conocida en el pueblo yarense, partió a los 67 años, dejando un legado de cuatro décadas dedicado a la preservación de las tradiciones mirandinas y a la fe ante el Santísimo Sacramento.

Residente del sector El Arbolito, Ginéz fue una figura fundamental para la Cofradía, reconocida por su devoción y liderazgo.

Manuel Zurita, presidente de la Cofradía, informó que se coordinan los honores ceremoniales para despedir a quien fuera una de las cultoras más respetadas de la localidad.

Aparte de su rol en la cofradía, Ginéz era reconocida por su espíritu creativo: elaboraba carrozas para los carnavales locales, destacaba como artesana y participaba activamente en el tradicional baile de la burriquita.

Pablo Azuaje, primer capataz de la hermandad, expresó su profundo pesar ante la pérdida de quien fuera su comadre y compañera de mil batallas.

«Juanita no solo fue una guía ejemplar en la fe, sino la amiga incondicional con quien compartí años de trabajo por nuestras tradiciones; su ausencia deja un vacío en el corazón de la cofradía que solo el recuerdo de su alegría podrá llenar», manifestó.

De acuerdo con la tradición ancestral de la hermandad, se realizará una parada ceremonial donde los promeseros dedicarán danzas rituales al ritmo de la caja, rindiendo tributo a la memoria de «Juanita».

Asimismo, su nombre será inmortalizado en el mural de la Cofradía, ubicado en el salón de la danza Amador Díaz, preservando así su servicio para las futuras generaciones de Yare.

Sus restos están siendo velados en su hogar y este martes los cofrades le rendirán honores.

El gobernador del estado Miranda, Elio Serrano Carpio, extendió sus palabras de condolencia ante el fallecimiento de Juana Ginéz, destacando su legado, elevando una oración por su eterno descanso y envió un abrazo solidario a sus familiares, amigos y a toda la hermandad, «quienes hoy lloran la pérdida de una mujer que dedicó su existencia a enaltecer nuestra identidad mirandina».

«La vida de Juanita fue un testimonio de fe y compromiso inquebrantable con nuestras tradiciones, dejando una huella imborrable en el corazón del pueblo tuyero y en el patrimonio cultural de nuestra nación», manifestó el líder regional.

Una baluarte

Nacida en esta localidad Yarense el 19 de julio de 1962, Juana Ginéz se convirtió en un pilar de la identidad regional, integrando su devoción por el Santísimo Sacramento con una incansable labor como artesana, repostera y promotora de danzas tradicionales.

Desde su infancia, Juana estuvo vinculada a la Casa de los Diablos, heredando el fervor religioso de su familia. En años recientes, se destacó como asistente de la primera capataz y como tercera autoridad de la cofradía, rol desde el cual contribuyó a la preservación de esta expresión declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Su versatilidad la llevó a instruir generaciones en la danza tradicional, crear carrozas para festividades locales y confeccionar indumentarias para los danzantes, un oficio que dominó con maestría.

Por su trayectoria, recibió importantes distinciones como la Orden Manuel Salvador Sanoja y el reconocimiento como Maestra Pueblo por la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez.

Su fallecimiento, ocurrido en vísperas del Corpus Christi, deja un vacío en la comunidad de El Arbolito y en el sector cultural mirandino.

La cofradía ha anunciado actos ceremoniales para rendir honores a quien dedicó su vida a la salvaguarda del patrimonio yarense, dejando un legado indestructible de fe y servicio a su pueblo.

Prensa Gobernación de Miranda