Para que la tradición no muera, las escuelas del municipio Simón Bolívar se convirtieron en el escenario de una jornada de formación sobre la Veneración de la Cruz de Mayo. El evento -que se desarrolló en el anfiteatro Gumercindo Palma en Yare- combinó la historia con la práctica para asegurar que el semillero yarense conozca sus raíces.
La actividad arrancó con talleres teóricos donde los estudiantes aprendieron el significado religioso y agrario de la festividad. Luego, el patio escolar se llenó de ritmo con la ejecución de fulías, cantos y rezos tradicionales, permitiendo que los chamos pasaran de la teoría a la acción.
«Es fundamental que nuestros niños sientan el pulso de nuestra historia a través de la música y la fe», expresó Luis Carlos Villanueva, director local de Cultura, quien enfatizó que estas iniciativas garantizan el relevo generacional de la identidad mirandina.
Prensa Gobernación de Miranda