En el marco de las festividades del Martes Santo, la Basílica Nuestra Señora de Coromoto, en el municipio Tomás Lander, fue el escenario de una emotiva jornada de fe dedicada a los más vulnerables. A partir de las 9:00 de la mañana, se llevó a cabo la Eucaristía central y el Sacramento de la Unción de los Enfermos.

​La ceremonia estuvo presidida por el presbítero Juan Mijares, quien destacó la importancia de este sacramento no solo como un rito de despedida, sino como una herramienta de fortaleza y alivio para el cuerpo y el alma.

«Estamos aquí para acompañar a quienes sufren, recordándoles que no están solos en su padecimiento», señaló el sacerdote durante la primera homilía del Martes Santo en honor a Jesús Humilde y Paciente.

​Entre los asistentes destacó Flor Cáceres, vecina del sector Chaparral, quien recibió este sacramento por primera vez. «Siento un gran agradecimiento por esta oportunidad. Vine buscando paz y salud para seguir adelante en este camino de fe», expresó la devota tras participar en la peregrinación que marca la Semana Mayor en la subregión del Tuy.

Prensa Gobernación de Miranda