La hallaca, símbolo por excelencia de la identidad venezolana, avanza hacia su reconocimiento internacional luego de que el ministro del Poder Popular para la Cultura, Raúl Cazal, firmará la propuesta que permitirá enviar su expediente ante la Unesco para su evaluación como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El documento, construido desde la participación de las comunidades portadoras de Miranda y otros estados, recoge no solo la receta, sino el entramado cultural que rodea su elaboración: desde las cocineras tradicionales hasta quienes participan en tareas colectivas como limpiar las hojas, preparar el guiso o armar las hallacas en familia.
Un expediente construido desde la memoria colectiva
El trabajo técnico ha sido desarrollado por la oficina de enlace con la Unesco del Centro de la Diversidad Cultural, bajo la dirección de Benito Irady, instancia que ha liderado importantes procesos de inscripción de manifestaciones venezolanas ante este organismo internacional.
La propuesta se sustenta en testimonios, prácticas y saberes transmitidos de generación en generación, donde la hallaca trasciende lo gastronómico para convertirse en un símbolo de encuentro, identidad y celebración.
“Este expediente recoge el alma de nuestro pueblo, su diversidad y su identidad. La hallaca no es solo un alimento, es una manifestación cultural que nos une como nación”, expresó el ministro Cazal durante la firma del documento.
El expediente fue desarrollado por el Centro de la Diversidad Cultural, bajo la coordinación de su presidente, Benito Irady, incorporando aportes de distintas regiones del país y reflejando la diversidad de formas de preparación.
“En todas las regiones del país no hay una gran diferencia en lo que es la hallaca, pero sí hay señales que marcan huellas distintas; por ejemplo, el tipo de hoja que se usa en el Zulia o la incorporación de mariscos en oriente, o de granos en la región andina”, explicó Irady.
Por su parte, el viceministro Ignacio Barreto destacó que este proceso representa un nuevo avance en la política cultural del país. “La hallaca sería el tercer expediente gastronómico de Venezuela ante la Unesco, primero el casabe (inscrito en 2024) y luego la arepa que está en curso, lo que demuestra la fortaleza de nuestra tradición culinaria”, señaló.
Miranda aporta saberes para la declaratoria
Desde el estado Miranda, las comunidades han contribuido activamente al expediente mediante procesos de consentimiento libre e informado, aportando relatos, memorias y conocimientos vinculados a la preparación de este plato emblemático.
La secretaria de Patrimonio Cultural Inmaterial de Miranda, Mariam Martínez, destacó el valor cultural de esta iniciativa. “La hallaca es una expresión que reúne a la familia, activa la memoria y fortalece nuestra identidad. Cada ingrediente, cada técnica y cada historia forman parte de un patrimonio vivo que hoy avanza hacia su reconocimiento mundial”, expresó.
Aunque asociada principalmente a la Navidad, la hallaca refleja la diversidad cultural del país, con variaciones en sus ingredientes y formas de preparación según cada región: desde el uso de aceitunas, alcaparras y pasas, hasta versiones que incorporan papas, garbanzos o almendras.
Más allá de sus diferencias, hay un elemento común: su capacidad de convocar al encuentro familiar y comunitario.
Con la firma del ministro Raúl Cazal, el expediente entra en su fase de consignación ante la Unesco, con una proyección de evaluación que, según los tiempos del organismo, podría concretarse hacia el año 2031.
Este avance forma parte de una política cultural orientada a visibilizar las expresiones del país en el ámbito global, con el respaldo de las comunidades portadoras y el acompañamiento institucional desde los territorios.
Prensa Gobernación de Miranda