La Asamblea Nacional aprobó en primera discusión el Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, durante sesión ordinaria celebrada este jueves en el Palacio Federal Legislativo, la propuesta legislativa fue respaldada por unanimidad de las diputadas y diputados presentes, conforme a lo establecido en el artículo 104 del Reglamento Interior y de Debates del Parlamento.
La aprobación en primera discusión marca el arranque de un proceso parlamentario que, según lo expresado en la sesión, combina reconciliación política, responsabilidad individual y delimitación jurídica precisa.
La normativa tiene como finalidad establecer un marco jurídico que permita la aplicación de medidas de gracia a ciudadanos procesados o detenidos por motivos políticos, con el objetivo de favorecer la convivencia democrática y la paz social.
Puente legal para dejar atrás el conflicto y avanzar a la reconciliación
Durante la plenaria, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, realizó una extensa intervención en la que resaltó el carácter histórico del debate parlamentario y el significado político de la ley aprobada en primera discusión.
Rodríguez afirmó que el país se encuentra ante una “encrucijada entre la destrucción y la reconciliación, entre el conflicto y la construcción del perdón”, señalando que la Ley de Amnistía representa un punto de partida para allanar el camino hacia la paz.
Indicó que este proceso legislativo será recordado como un momento clave en la búsqueda de la convivencia nacional, ya que el espíritu de la ley está orientado a cerrar ciclos de confrontación política, al tiempo que destacó el valor simbólico y humano de la liberación de personas que podrán reencontrarse con sus familias, siempre dentro del marco legal establecido.
Rodríguez destacó que la amnistía no implica borrón y cuenta nueva, sino un acto legislativo con límites claros, en el que se combinan el perdón político, la memoria de los hechos y la exclusión expresa de delitos de extrema gravedad, por lo que afirmó que el proceso debe sostenerse con firmeza frente a presiones internas o externas que intenten desvirtuar su propósito.
Desde la directiva parlamentaria, el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Pedro Infante, explicó que la Ley de Amnistía registra los hechos asociados a cada expediente y que, a partir de ese análisis, se determina la procedencia del beneficio.
Infante precisó que el proceso exige compromisos verificables por parte de los ciudadanos que aspiren a la amnistía, entre ellos la renuncia expresa a la violencia, a la promoción del odio y a cualquier acción que atente contra la estabilidad del país.
Señaló que la reincorporación a la vida pública está vinculada directamente con la responsabilidad sobre las acciones pasadas y la garantía de no repetición.
Alcance, exclusiones y garantías legales
El proyecto de ley, integrado por trece artículos, define los principios y condiciones para la aplicación de la amnistía. Durante el debate quedó claramente establecido que no serán objeto de este beneficio quienes estén incursos en delitos de lesa humanidad, violaciones a los derechos humanos, corrupción, narcotráfico u homicidios intencionales.
El objetivo central, según lo expuesto en plenaria, es atender los casos relacionados con activismo político y participación en manifestaciones públicas ocurridas entre 1999 y 2026, siempre dentro del marco constitucional.
Próximos pasos del proceso legislativo
Tras su aprobación en primera discusión, el Proyecto de Ley de Amnistía será remitido a la Comisión Permanente de Política Interior para un análisis detallado y el inicio de un proceso de consulta pública, en el que podrán participar sectores sociales, organizaciones y actores vinculados a la defensa de los derechos humanos.
La Asamblea Nacional informó que, una vez culminada esta fase, el texto será presentado para su segunda discusión y eventual sanción definitiva en los próximos días, como parte del cronograma legislativo previsto.
En respaldo al avance legislativo, desde la gobernación de Miranda, el mandatario regional, Elio Serrano, expresa que la aprobación en primera discusión de la Ley de Amnistía representa un paso institucional orientado a fortalecer la convivencia democrática y la estabilidad del país, señalando que toda iniciativa que promueva el reencuentro nacional, dentro del marco constitucional y con respeto a la legalidad, contribuye a la paz social y al bienestar de las comunidades, destacando la importancia de que estos procesos se desarrollen con responsabilidad y apego al interés colectivo.